En nuestro compromiso continuo por brindar una educación integral, hemos incorporado la metodología Godly Play para la enseñanza de la religión, dirigida a nuestros alumnos de 3 a 17 años. Este enfoque innovador tiene sus raíces en el trabajo del teólogo y educador Jerome Berryman, quien desarrolló Godly Play inspirándose en la pedagogía Montessori. Nacido en los años 70, este método parte del principio de que los niños ya tienen una relación espiritual con Dios y que el rol del educador es acompañarlos a explorarla con respeto, apertura y creatividad.
Godly Play se desarrolla en un entorno preparado, donde se presentan relatos bíblicos y parábolas mediante materiales manipulativos, figuras de madera y narraciones pausadas que invitan al silencio y la reflexión. Después de cada historia, los alumnos son guiados con preguntas abiertas como “¿Qué parte de esta historia te gustó más?” o “¿Dónde te ves tú en esta historia?”. A través del juego, el arte y la conversación, los niños y adolescentes son invitados a explorar su fe, formular sus propias preguntas y construir sentido personal y comunitario de los relatos sagrados.
El objetivo principal de incorporar Godly Play en nuestra propuesta educativa es fomentar una espiritualidad profunda, libre y auténtica, respetando el ritmo interior de cada estudiante. Al permitir que los alumnos se acerquen a lo trascendente desde su propia experiencia, buscamos formar personas conscientes, empáticas y abiertas al misterio, capaces de dialogar con respeto sobre temas de fe en una sociedad plural. Con Godly Play, la clase de religión se transforma en un espacio de encuentro, reflexión y crecimiento interior.







